¿Qué licores escojo para acompañar a un postre?

La sobremesa tiene su ritual en lo que a licores se refiere. Con el mismo cuidado con que seleccionamos el líquido (o los líquidos) que acompañarán a nuestros primeros y segundos platos, escogeremos los licores que emplearemos para el postre. Una variedad en la que debemos prestar atención al maridaje de los ingredientes empleados en la confección del dulce. En este sentido hay que destacar lo siguiente: [AdSense-A]
  • Vinos blancos, cavas o champagne para acompañar postres ligeros confeccionados a base de leche o mantequilla. Son ideales para poner la guinda a natillas, flanes y a cremas.
  • Cavas semisecos para acompañar helados cremosos o tartas heladas (que no contengan otro licor ya que el resultado puede suponer una saturación de sabores nada agradable).
  • Manzanillas, cavas secos y champagne tipo brut y vinos dulces maridan bien con los sorbetes o postres en los que hay un toque de hielo.
  • Vinos tintos para los postres confeccionados a base de chocolate negro, chocolate con leche, chocolate especiado o con un toque de moka. Especialmente indicado, en esta ocasión, son: el Oporto y los vinos de Jerez añejos.
  • Licores secos para combinar con postres en los que se combine el chocolate con frutas ácidas como la naranja o la mandarina.
  • Vinos espumosos y gasificados para acompañar a elaborados de pastelería como tartas o repostería.
  • Vinos de Jerez olorosos y dulces acompañan a la perfección a las tartas de queso, independientemente del sabor del que estén recubiertas.
  • Vinos dulces tipo moscatel para postres en los que predominan las frutas: hojaldres rellenos, budines de frutas escarchadas, peras al vino, etc.
  • Cavas de todo tipo, champagne y vinos blancos semisecos para las sobremesas en las que predominan las frutas naturales o las macedonias.
  • Vinos dulces y anisados para turrones, polvorones y mantecados.
  • Licores de hierbas para quienes no quieren sustituyen el postre por un café. Para estos casos están especialmente indicados: el brandy, el pacharán o los licores de guindas.
En cualquier caso, las combinaciones de licores y postre son infinitas y dependen más de los gustos de los comensales que de las imposiciones de los especialistas. Recuerda que lo importante es que den paso a una buena sobremesa.

Acerca de Carolina Ramos Fernández

Periodista todoterreno con una amplia trayectoria profesional en la redacción de contenidos para empresas e instituciones, encuentra en Cultura Líquida la manera de dar rienda suelta a su pasión por lo cotidiano. Breves crónicas donde la curiosidad, las tradiciones, lo ancestral y los tecnológico se dan la mano materializadas en diferentes brebajes.

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